UN PAÍS QUE ES CONSCIENTE DEL VALOR DEL AGUA Y CUANDO LLUEVE DICE: "HACE UN DÍA DE PERROS", DEBERÍA HACÉRSELO MIRAR. (ANÓNIMO Y MUY EXTENDIDO)

MASCOTAS NAVIDEÑAS

   Este pescado, que lo es aunque no lo parezca, es el alevín de la anguila. Es el segundo animal de compañía que nos llega desde el golfo de México, el otro es el Chihuahua. Emparentados en precio y exigencias, este pezqueñín consentido, el único que el FROM permite capturar y consumir, tiene una mirada estúpida. Algo más estúpida que la que por naturaleza tienen todos los peces. Claro que peor es intentar mirar a los ojos a una “gula”, un sucedáneo llamado Surimi que establece odiosas comparaciones entre lo que es un sabor y una textura y lo que es, simplemente, una textura.

    Mientras las angulas son animales de compañía, con las que hay que  hacerse una foto por si no se volviera a repetir un encuentro familiar con ellas, las “gulas” (podemos obviar la foto familiar) se utilizan casi a diario con los criterios convencionales usurpados a las legítimas, e incluso para añadirlas a ensaladas, canapés y revueltos. Mientras la angula se disfruta con calma, saboreando cada pinchada y codificando cada sensación en el archivo organoléptico, las “gulas” poco menos que se comen a puñados, y se compran con el criterio rutinario que guía el carrito del hiper al estante de las cebollas.

    “Ningún niño sin una angula”, fue el último grito de un prestigioso restaurador y adiestrador de angulas instantes antes de que estallara la burbuja inmobiliaria. La campaña estaba metódicamente diseñada y orientada hacia el despertar de las sensibilidades cuando el niño, a eso de los 52 años, espabila sus capacidades receptivas y selectivas a la hora de elegir compañías. Demasiado tarde. Las angulas quedaron cautivas en el mundo de la gran banca, cotizando sin parqué, pero fluctuando, siempre al alza, como si tuvieran gases, y los demás tuvimos que conformarnos con el ya descrito Surimi.

    Para que el Surimi, las “gulas”, no produzcan efectos secundarios en sus dueños, deben tenerse en cuenta ciertos pequeños detalles que harán más grata la convivencia.  Por ejemplo, es importante que las “gulas” descansen en recipientes de barro, como si fueran aquello. La extendida broma de pintarles lo ojos con rotulador no sirve porque destiñe y se borra. Embadurnar de ajo el recipiente si se van a tomar en ensalada, antes de aliñarlas con limón y sal, las proporciona un toque de distinción. A la bilbaína, con ajitos y guindilla, a ser posible ahumada, y convivir con ellas con lentitud, saboreándolas, desarrolla, especialmente en los más pequeños, la imaginación por si esto no escampa y hay que hacer solomillos de patata. (Leer más)

 

En estas fechas eminentemente gastronómicas que se acercan, en las que el exceso es el clásico permitido, un año más hay que plantear la epidemia no declarada: la “turronitis”.

Puede parecer un argumento recurrente con la mirada puesta  en el calendario, una sensiblería por la directa responsabilidad de los llamados amantes de los animales, una facilona manera de lavar conciencias criticando a quienes lo propician, ya que hasta las próximas navidades no volverá la “turronitis”, o una buena ocasión para evitarlo desde la realidad aquí planteada.

 

PERO, ¿QUÉ ES LA “TURRONITIS”?

LA “TURRONITIS” ES UNA “EPIDEMIA” QUE SE DETECTA EN LA DÉCADA DE LOS SESENTA DEL SIGLO PASADO CUANDO LOS ANIMALES DOMÉSTICOS, ESPECIALMENTE LOS QUE NO PONEN HUEVOS,  DEJAN DE SER HERRAMIENTA DE TRABAJO EN EL ÁMBITO RURAL.  PERROS Y GATOS PRINCIPALMENTE, SE CONVIERTEN, PRIMERO EN RASGO DE DISTINCIÓN SOCIAL, DESPUÉS EN COMPAÑÍA Y FINALMENTE EN UNA PESADILLA POR NO PODER ATENDERLOS.

Leer más...

 

Las alergias felinas han propiciado que la gente busque alternativas animales increíbles que no les causen molestias. Conejos, caracoles, insectos palo, pequeños roedores, gusanos de seda, y hasta un hormiguero ha servido para rellenar esa carencia vital.

    Sobre estas cuestiones aparecía no hace muchas fechas en un periódico especializado de Estados Unidos la noticia del hallazgo que augura felicidad: una droga, zafirlukast,  que podría reducir las molestias asmáticas inducidas por los gatos. La fase experimental discurrió con los criterios clásicos: la mitad de los alérgicos tomó durante una semana el producto, mientras que la otra mitad recibió un efecto placebo. A continuación, unos y otros, fueron expuestos a una elevada concentración de alérgenos felinos con el siguiente resultado: las personas que había consumido el zafirlukast consiguieron respirar con normalidad y relacionarse con los gatos durante un tiempo considerable e impensable antes de haberlo tomado. Leer más...

 

          

Una pareja, residente en Badajoz,  ha decido poner fin a su convivencia tras nueve años de amor compartido entre ella, él y  un perro que encontraron abandonado. Ahora, al iniciar cada uno su nuevo camino, surgen los problemas. Tras la ruptura, él decidió seguir conviviendo con el perro (“cuanto más conozco a la gente…”) que se llevó del domicilio conyugal. Ella no aceptó tal decisión, así que recurrió a la justicia para poner las cosas en su sitio y presentó un pleito reclamando la custodia del animal. El acto acabó sin posibilidad de acuerdo entre las partes dada la diversidad de opiniones de los antiguos dueños del bien en disputa. Leer más...

   

    La cantante, diseñadora, autora, celebridad, modelo y ¿actriz?, Paris Hilton es noticia: tiene un nuevo bicho que se suma a su “ganadería” de animales de compañía. El recién llegado es un perro de abundante pelo, de aspecto de spitz, en términos generales, al que, podría decirse, le ha tocado la primitiva Paris. El perrito, que no citan nuestras fuentes de donde lo ha sacado, seguro que no lo ha comprado, el dinero se le va en otras cosas, se unirá a la gran familia de mascotas que residen  en “Mini Doggie”. Así llama a una reproducción a escala de su mansión construida detrás de su casa, que debe de tener la superficie del estado Texas, donde conviven (que peligro si andan todos revueltos, pequeños y grandes, felinos, porcinos y cánidos).

Paris, a quien le gusta el lujo y el confort, consideró que debía suministrar a sus pequeños amiguitos un mobiliario como el suyo: una chaise long, (o tres docenas)  sillones, sofás, pufs, camas de agua, mineral y francesa, Evian, es de suponer…

Vamos, el delirio, que no sabemos si los protegidos aceptan emocionados o, sencillamente obedecen a su instinto y hacen con todo esas cosas  lo que estamos pensando: fragmentación previsible.

    Al cierre de esta información nos llega otra noticia: la adopción por parte de Paris, previa compra en una tienda  de animales, de veinte conejos que se vendían como eslabón de la cadena alimenticia y que servían de menú a los reptiles. Por lo tanto, el padrón animal de Paris queda de la siguiente manera: 12 perros, más el peludo de la foto, un hámster (que debe estar más despistado que el pato Donald en el lago de los cisnes de Tchaikowsky), un cerdo vietnamita, (lástima que no adopte a mi cuñado, un cerdo del Valle del Tiétar que come con las manos, pero con un paladar el jodío), y los 20 conejitos ya citado,s que no deben salir ni de la chistera ni de su asombro. Pues nada, Paris, a ver si los bajas a todos  al parque una noche y charlamos un rato de animales, en compañía de los nuestros.

 

                                                                 

No está la cosa para lujos. Alguien nos acostumbró en las dos últimas décadas largas a consumir por encima de nuestras posibilidades. Alguien achacó ese comportamiento a una enzima, una molécula proteica que algo tiene que hacer en las reacciones químicas de los mercados. Y,  fuera como fuera, ¡qué más da…! ya nada será igual en mucho tiempo.

    Los perros fueron objeto de lujo primero,  cursilada y delirio después, seña de distinción, de carencias de personalidad, de memez,  de imitación (aún subsiste este comportamiento), y de rechazo ante unos mal abordados criterios legislativos en todo lo relativo al carácter y la posible peligrosidad de estas criaturas.  En los últimos años el mundo del perro sobrevivió entre la economía sumergida de siempre en el sector y los residuos fashion en los que se ven implicadas las sensibilidades humanas ante un animal.   Leer más...

                                                                                                                                     

 

EL ANIMAL ERA EL OTRO

    En los primeros días del pasado mes de agosto, en el término municipal de Cercedilla, una localidad serrana del norte de la Comunidad de Madrid, fue detenida una presunta persona que intentaba enterrar vivo, o muerto,  a su perro.

    Según informaron los agentes de la Guardia Civil que acudieron al escenario de la agresión alertados por un vecino, los hechos ocurrieron en el jardín de una vivienda unifamiliar contigua a la suya. Las sospechas surgieron cuando el dueño de la casa acabó de cavar un amplio hoyo en el terreno, algo normal en un jardín en el que constantemente se siembra y se planta. Sin embargo, los alaridos del animal, huyendo de las agresiones, pusieron de manifiesto que pretendía dejar “plantado” a su perro.

    El individuo, un hombre de 56 años, para el que estos tratos no eran nuevos, pretendía colocar encima la caseta del animalito una vez que lo hubiera introducido.

    

 Marranuski, es un gato rebautizado. Normalmente, cuando entra un animal en casa nos empeñamos en ponerle nombre con urgencia, como si no funcionara sin nombre… Luego vemos que su comportamiento, su actitud ante nuestros modos de vida definen mejor al individuo y le acabamos rebautizando, aunque se conocen casos en los que no ha sido necesario: un epitafio fue mucho más elocuente.

Pues eso, que Marranuski  debe su segundo nombre a  su comportamiento estajanovista, un, no sabemos si premeditado  -como sea así, se entera; vay si se entera…- empeño en elevar incesante y obsesivamente la producción de meadas.  Podríamos pensar que anda el muchacho averiado de la vejiga o su aledaños, pero no parece que sea así. Es sistemática la irresistible atracción que le produce el sofá. Y no creo que sea tan aristogato como para mearlo por su origen; es de Ikea… Pero es bonito y no es caro, ¡coño con el gato, oye…!. (Leer más...)

    

QUE SE MUERAN LOS HÁMSTERS

La vida de un hámster vale lo que yo te diga: nada. Todo se valora, todo se contrasta, todo se pesa, todo se mide… Si la consulta de un veterinario supone un traslado de 30 euros desde nuestro bolsillo al suyo, pongamos como media razonable, ¿me quieren contar qué hacemos con el hámster en el caso de que enferme o sufra un accidente, si el animalito nos ha supuesto un traslado de 6 euros desde nuestro bolsillo al del vendedor? Y eso, 6 euros, tirando por lo medio bajo/razonable, porque la broma de llevar a casa un pequeño roedor puede llegar hasta ls estratosférica cifra de 14 ó 15 euros desde nuestro bolsillo hasta el del bandolero/comerciante que osa cobrar esas cantidades. (Leer más...)

 

  

   Los peces siempre han sido el referente en cuestiones de memoria. Puede que sea acertado afirmar que alguien “tiene menos memoria que un pez”  cuando éste nade ya entre la madurez y la decrepitud,  como le ocurre a cualquiera, tenga aletas o no.

Sin embargo, experiencias camperas con una caña de pescar nos recuerdan que, para bien o para mal, no olvidan el sentido práctico de un anzuelo o de una caña. Son muchos los pescadores que sostienen que las truchas, al ver una silueta con gorra o sombrero acercándose a la orilla, actúan exactamente igual que el fin de semana anterior, y el anterior, y el anterior: escondiéndose.  Leer más...

La funcionalidad llegó a nuestras vidas con los diseños y los precios de Ikea.  Por ese precio, quién no va a tener en el cuarto de baño ese mueble de difícil clasificación y que, ¡a ese precio…! Queda estupendo para un vete a saber.

“No sé para qué, pero era tan barato… y tan fácil de montar…”  Para justificarle, y como despertando sensibilidades exóticas, le ponemos una urna , y le echamos un poco de agua. Lo llaman acuaterrario, dicen. Y echan tritones, dos, por si les da por engordar el censo. Pero lo que engordan son los mosquitos de la minicharca que con la luz… Los tritones pasaron a la fugaz y digestiva historia de las mascotas sin mirada expresiva (perro, gato y ciervo). Leer más...

 

...Hablas con él?

Desde hace años se sabe de los efectos saludables de la “palabroterapia” para el mundo vegetal. Hablar a las plantas fue todo un rasgo de civilización, elegancia, sensibilidad, y, por qué no decirlo, tontuna, de las gentes que transitaban por la década de los años setenta del siglo pasado.

De aquella época es digno de mención el dato relacionado con las especies a las que se les dirigiera la palabra. Indudablemente no era igual hablar a un vulgar nabo que a una adelfa en flor o a una mimosa. Regarlos  con el aporte añadido y desinteresado del monólogo, porque la planta no habla, sólo por señas cuando está seca o invadida por algo, cuando le llegan las ramas al suelo,  vemos ahora que no era muy científico.  Leer más...

 

Son sorprendentes  las preguntas de los chavales: “Maaami, como aterrizan los murciélagos si no tienen ruedas?  ¿Los peces se mean en el agua? ¿Cómo se le quita el caparazón a la tortuga? En ese momento, un escalofrío recorre nuestra espalda como le ocurriría a una tortuga si hubiera entendido la pregunta. 

Leer más...

 

 

                                                                                                                         Dicen que no estamos preparados para enfrentarnos a los imprevistos, a la adversidad, al dolor. Cuando una nube volcánica, natural e incontenible, siembra el caos en un continente, afloran las más básicas debilidades y la indefensión de una sociedad que se cree moderna y preparada a costa de hacerlo todo fácil, indoloro y previsible.

Estos comportamientos se trasladan a otros ámbitos instintivamente y se obliga a vivir en un exceso de protección que se torna todo lo contrario precisamente por eso, por no haber despertado los instintos naturales de reacción ante los imprevistos. Leer más...

 

Cada perro tiene su habilidad, su carácter, su personalidad

Adviértelo con tiempo, desde la valla de tu jardín, en la puerta de tu casa, o en la de tu negocio. Una convencional placa de CUIDADO CON EL PERRO, con el estilo Mibicho.com

¡¡Modelos gratis!!       Busca, busca...

 ¿QUÉ ES?     ¿QUIENES SOMOS?     CONTACTO      PUBLICIDAD